Desde AGROSEGURO se destaca la importancia de que los asegurados que hayan contratado garantías frente al riesgo de helada, y que aún no hayan enviado sus declaraciones de siniestro, las hagan llegar para continuar con la organización de los trabajos de peritación con la mayor celeridad posible. Desde principios de febrero, cuando se produjo la primera ola de frío, peritos profesionales, que ahora suman entre 150 y 160, comenzaron a realizar las labores de valoración de daños.
En las dos primeras semanas de febrero se han registrado temperaturas extremadamente bajas, alcanzando los -7 ºC y con fuertes rachas de viento, que han dejado importantes daños y cuya indemnización podría superar los 145 millones de euros, según informa AGROSEGURO. Tras la ola de frío siberiana registrada entre los días 2 y 5 de febrero, los días del 11 al 14 del mismo mes se repitieron estas bajas temperaturas, acrecentando los daños causados por el anterior periodo y acentuando además los daños en hoja vieja, lo cual afectará a la producción de la próxima campaña.
Por cultivos, los más afectados por las heladas y el viento han sido los cítricos, con cerca de 33.600 hectáreas con seguro dañadas, hasta el momento. Le siguen los frutales, con más de 7.500 hectáreas con daños, y hortalizas como el tomate, la lechuga, la alcachofa y la patata, entre otras, que suman 4.530 hectáreas de cultivos con seguro, afectados.
Se prevé que el volumen de hectáreas afectadas por el frío pueda incrementarse a lo largo de las próximas semanas, ya que pueden haberse generado daños indirectos en la evolución de las yemas y en el estado de los árboles que no se harán evidentes hasta el momento del cuajado. Además, los daños en madera tampoco se empiezan a ver hasta semanas después de la ocurrencia del siniestro, subraya el comunicado reportado por la Asociación.
Según las distintas comunidades
Por Comunidades Autónomas, la más afectada por la helada ha sido la valenciana, con más de 18.860 hectáreas con seguro dañadas, donde destaca la provincia de Valencia, con siniestros muy repartidos a lo largo de todo el territorio, aunque se pueden mencionar las comarcas de Campos de Liria, Ribera del Jucar y Hoya de Buñol, entre otras.
Le sigue Andalucía, con daños en más de 16.250 hectáreas. Las provincias más castigadas por la helada han sido Sevilla y Córdoba, que concentran casi el 67% de las hectáreas afectadas de la Comunidad. Sevilla, La Campiña y La Vega son las comarcas que más daños han sufrido; en Córdoba destacan La Sierra y Campiña Baja.
Por último, se encuentra Murcia, con más de 10.580 hectáreas dañadas, donde las comarcas más afectadas son Río Segura, Suroeste y Valle Guadaletín y Cartagena.
En 2013 habrá una póliza de cobertura creciente para las cabañas ganaderas, algo que en la actualidad ya se está generalizando.
El cultivo de cereal es de los más asegurados en España, sobre todo en la zona norte.
El seguro agrario no es la panacea para todos los males del campo ni da respuesta a todas las necesidades de agricultores y ganaderos. Constituye uno de los ejes más importantes de la política española siendo aún mejorable. Cuestionado en el momento del ingreso de España en la UE en 1986 por si las subvenciones contempladas en el mismo podían suponer ayudas incompatibles en el marco de un mercado único.
De todos modos, años más tarde fue tomado como referencia para su aplicación en otros países. Hoy es, además, uno de los mecanismos contemplados por Bruselas en su propuesta para la reforma de la Política Agrícola Común (PAC) como uno de los instrumentos más importantes para la gestión de riesgos en el sector.
Se le dio luz verde al plan de coberturas para 2012 por parte del Gobierno, del que lo más importante que se puede decir es que supone una continuidad en las políticas aplicadas en los años precedentes. Desde una perspectiva política, a las puertas de unas elecciones y sin unos presupuestos, las disponibilidades para apoyar el seguro en materia de subvenciones deberán ser las mismas que las disponibles en el anterior, 274 millones de euros. En segundo término, y tal como están las cosas en materia económica, el mantenimiento de los fondos parece la salida más probable.
El seguro agrario conserva el mismo sistema de subvenciones que el que se aplicó en el ejercicio anterior, con una prima básica que, en función de cada módulo o cultivos, puede ir desde el 1% al 22%, y a la que se pueden sumar otro tipo de ayudas complementarias en función de si se trata de una póliza colectiva, por la ubicación de la explotación, si es de un agricultor profesional o si pertenece a una cooperativa u otro tipo de entidad.
En general, al igual que en los planes antiguos, las subvenciones medias a las primas se situarán ligeramente por encima de 50% y, todo ello, contando también con las gratificaciones complementarias dispuestas por las Comunidades Autónomas. En el último ejercicio, junto a los 274 millones de euros aportados por el Ministerio de Medio Ambiente, se otorgaron otros 140 pagados por los Ejecutivos regionales. Para 2012, esta segunda partida es una incógnita.
Para las féminas
Una prima adicional del 2% cuando quien haga el seguro sea una agricultora o ganadera profesional es la novedad a resaltar. Es lo que se podía llamar la prima Rosa Aguilar por su empeño en dar un trato diferenciado a las mujeres en el medio rural.
En el ejercicio anterior, una de las primicias más importantes fue la introducción de llamado seguro de cobertura creciente, donde se integran 17 líneas agrícolas tradicionales entre las que está el seguro de los cereales de invierno. Este tipo permite a los profesionales la posibilidad de pagar en función de las coberturas que se pretendan.
Con este sistema, el asegurado puede elegir diferentes opciones o fijar igualmente los techos de sus franquicias. Además, es posible asegurar la producción esperada junto los daños que se puedan producir en la madera, árboles frutales, la cosecha del año siguiente, así como instalaciones complementarias como las mallas antigranizo, los cortavientos, los sistemas de conducción de arbolado o los invernaderos. En este tipo de coberturas se incluirán igualmente los sistemas de riego.
El objetivo de la Administración es que se de un paso más en esta dirección y que para 2013 se puedan incluir también las coberturas ganaderas, donde en la actualidad se han generalizado ya para todas las cabañas. Un paso previsto a corto plazo es la posibilidad de prevenir contra la enfermedad de la lengua azul.
El seguro cuenta anualmente con unas 500.000 pólizas, entre agrícolas y ganaderas, aunque en este último caso, un volumen muy importante es solo para retirada de cadáveres en las explotaciones. Sobre un valor de la Producción Final de unos 40.000 millones de euros, la realidad es que el importe de las producciones aseguradas solo supone unos 11.000 millones. En consecuencia, por debajo del triunfalismo hay un grave problema de desajustes, se aseguran las producciones que tienen sobre el papel los mayores riesgos y no el resto, lo que en el fondo constituye un desequibrio para las cifras y el negocio de las compañías.
Mientras en determinadas zonas del país el aseguramiento juega un papel muy importante, y se podría decir que generalizado, como los cereales en la mitad norte, en el caso de los frutales o el tabaco, hay otras producciones muy importantes con un elevado volumen de agricultores y superficies de cultivos, donde estos niveles son muy bajos al no responder la oferta a las necesidades del sector o, simplemente, porque el propio agricultor no ve la necesidad de cubrirse ante determinados riesgos.
En este caso se hallarían las superficies de olivar, con solo el 10% aseguradas, las producciones bajo plástico, con menos del 10%, el viñedo, los seguros de pastos, el ovino, la remolacha, el girasol o la patata. Debido a esto, el principal objetivo de la Administración en los próximos meses será analizar las razones por la que hay coberturas con una baja demanda y ofrecer soluciones al respecto.
No hay un mal seguro, pero es mejorable.
Los afectados por los daños causados por las lluvias en explotaciones hortícolas de los municipios murcianos de Águilas y Mazarrón acaecidas durante septiembre de 2009 y hasta marzo de 2010 podrán solicitar las ayudas correspondientes hasta el próximo día 17. Hasta ese plazo se evaluaran las perdidas correspondientes según el porcentaje y se subvencionaran a los afectados ya que muchos agricultores no han llegado a cubrirlas con sus seguros contratados o no tenían seguros agrarios contratados.
La Orden ARM/2981/2011, publicada el pasado sábado en el Boletín Oficial del Estado (BOE) y que entró en vigor al día siguiente, recoge que los agricultores tendrán diez días hábiles, a partir de su fecha de aplicación, para presentar la solicitud en el Registro de la Entidad Estatal de Seguros Agrarios (ENESA).
Recoge que esta línea de ayudas, por un máximo de 350.000 euros, no superará la cantidad de 9.000 euros por beneficiario y es compatible con las subvenciones que pudiera establecer la Comunidad Autónoma.
La Orden precisa que aunque estas lluvias no afectaron a todos los sectores, sí que causaron graves daños en la producción hortofrutícola, fundamentalmente en el tomate, unos amparados por el sistema de seguros agrarios, y otros no, como el rajado de frutos en plantaciones comerciales, por lo que los agricultores de esta zona, no vieron compensadas sus pérdidas.
Así, detalla que se compensarán los daños por rajado por las lluvias persistentes en el tomate y, en otros cultivos, las pérdidas no amparadas por las pólizas de seguros agrarios, para lo que se valorarán los daños sobre la producción real esperada en la campaña.
Las pérdidas deben ser superiores al 30 % de la producción normal de la explotación y para establecer la cuantía de la ayuda que puede corresponder a cada asegurado solicitante, se aplicará una franquicia absoluta del 20 % y una cobertura máxima del 80 % de los daños ocasionados.
Además, en los casos en que proceda, se tendrá en cuenta la producción recolectada y se deducirán los daños garantizados por la Agrupación Española de Entidades Aseguradoras (Agroseguro), correspondientes a otros riesgos cubiertos por la póliza.
Desarrollando métodos de análisis específicos de gran complejidad técnica, Agroseguro elabora los estudios técnico-actuariales, tramita la peritación y pago de los siniestros cubiertos por el sistema de seguros agrarios, al tiempo que representa, en este ámbito, al sector asegurador privado ante las administraciones públicas y los organismos internacionales. Agroseguro tiene por objeto administrar por cuenta de las Aseguradoras accionistas, los seguros agrarios combinados contratados. De acuerdo con este objeto sus principales actividades se concentran en el control y procesamiento de las declaraciones de seguro, la emisión de los recibos a los tomadores del seguro y la gestión del cobro de los mismos, así como la recepción de las declaraciones de siniestro de los asegurados y la realización de los tramites de peritación, valoración y pago de siniestros por cuenta de las Coaseguradoras.
Agroseguro explica las novedades del seguro agrario para esta campaña en la sede del C.R.D.O. La Mancha Se comentaron, entre otros temas, las mejoras introducidas en el seguro de uva de vinificación de acuerdo al nuevo sistema de gestión del seguro creciente
La Comarca
En la mañana del día 4 de noviembre, los responsables de Agroseguro(Agrupación Española de Entidades Aseguradoras de los Seguros Agrarios Combinados S.A.), que gestiona el sistema de seguros agrarios e integra entidades aseguradoras nacionales y extranjeras, ofrecieron una charla a los tomadores de seguro de la comarca manchega en la sede de la Interprofesión del Consejo Regulador de la Denominación de Origen La Mancha.
Desarrollando métodos de análisis específicos de gran complejidad técnica,Agroseguro elabora los estudios técnico-actuariales, tramita la peritación y pago de los siniestros cubiertos por el sistema de seguros agrarios, al tiempo que representa, en este ámbito, al sector asegurador privado ante las administraciones públicas y los organismos internacionales.
Agroseguro tiene por objeto administrar por cuenta de las Aseguradoras accionistas, los seguros agrarios combinados contratados. De acuerdo con este objeto sus principales actividades se concentran en el control y procesamiento de las declaraciones de seguro, la emision de los recibos a los tomadores del seguro y la gestion del cobro de los mismos, asi como la recepcion de las declaraciones de siniestro de los asegurados y la realización de los tramites de peritacion, valoración y pago de siniestros por cuenta de las Coaseguradoras.
Por parte de la sede de la Interprofesión del Consejo Regulador de la Denominación de Origen La Mancha, acudió su vicepresidente, Fernando Villena, que destacó la importancia de contar con un buen seguro para el viñedo dada la incertidumbre que normalmente tienen los viticultores sobre la cosecha, al depender de las incidencias climatológicas.
Villena también comentó que la Interprofesión de los vinos de calidad de La Mancha remitiría a Agroseguro los precios pagados este año por las distintas variedades de uvas en la zona de producción para que a su vez se los hagan llegar a la Entidad Nacional de Seguros Agrarios (ENESA), ya que los precios de mercado han sido superiores a los fijados en la contratación.
Desde Agroseguro, se comentaron las mejoras introducidas en el seguro de uva de vinificación de acuerdo al nuevo sistema de gestión del seguro creciente, que supone un nuevo concepto a la hora de realizar los seguros, simplificando conceptualmente las coberturas y riesgos, y opciones de aseguramiento para la contratación, lo que facilita la labor a los viticultores que opten por contratar.
Reseñar que los responsables de Agroseguro que acudieron a la sede de la D.O. La Mancha fueron Pilar Feijó, jefe del departamento del área de producción; Félix Novoa, jefe del departamento del área de estudios; y los directores de zona de Castilla-La Mancha, Juan Carlos Wengel, y Francisco Javier Zarcero.
Unas 975.000 reses se acogieron el pasado año a seguros agrarios en la region.
Cada vez mas extendido y necesario, el seguro agrario es defendido y reconocido por personal del sector.
Unas 975.000 reses fueron aseguradas el pasado año en Extremadura, una medida poco extendida entre los productores pese a que puede compensar las pérdidas económicas generadas por condiciones adversas como la escasez de lluvias y la ausencia generalizada de pastos.
Así lo ha explicado hoy el consejero de Agricultura y Desarrollo Rural, José Antonio Echávarri, quien ha insistido en que con la contratación de un seguro los productores “se pueden adelantar a los problemas”.
El consejero ha hecho estas declaraciones hoy en Cáceres durante la inauguración del II Encuentro Empresarial de Cooperativas Ganaderas, organizado por Cooperativas Agroalimentarias de España.
Representantes de unas 70 cooperativas del país debatirán en la capital cacereña hasta mañana jueves sobre el futuro de la Política Agraria Comunitaria, las alertas alimentarias y el futuro del sector, entre otras cuestiones.
El técnico de Seguros de Cooperativas Agroalimentarias en Extremadura, Jesús González, ha explicado que el seguro es “vital” en momentos de sequía como el actual.
En concreto, ha destacado que gracias a él los productores pueden disfrutar de la cobertura del suplemento alimentario necesario para el ganado ante la ausencia de pasto.
Los agricultores disponen además de una línea de seguros que cubre la pérdida de rendimiento en el olivar y el grano en momentos de sequía, así como otros problemas meteorológicos, por los que pueden recibir indemnizaciones de unos 6.000 euros.
Pese a sus beneficios, ha explicado Jesús González, existe una baja implantación de seguros en el caso del ganado y en los cultivos de cereza, la viña y olivar.
En este sentido, ha destacado que la ausencia de seguros “preocupa” a los consejos rectores de las cooperativas como la del olivar, tras los problemas surgidos en Monterrubio de la Serena a causa del pedrisco, o la sequía en los olivares de Sierra de Gata.
En la actualidad, ha subrayado, el sistema de seguros español agrario es “uno de los mejores del mundo”, lo que ha hecho que algunos países de la Unión Europea se hayan interesado por su funcionamiento a través de la Entidad Nacional de Seguro Agrarios (ENESA).
Por último, el representante de Cooperativas Agroalimentarias se ha referido a la posibilidad de validar, desde las mesas de negociación, un instrumento que garantice los honorarios a los productores ante las crisis de los mercados, como el caso del pepino y el brote de E-coli.
“Hoy en día nuestras explotaciones agropecuarias están sometidas a un paquete de normativas que garantizan la seguridad alimentaria”, ha explicado González, que ha insistido en que pese a todo se pueden producir crisis de mercados que no dependen del ganadero y el agricultor.
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